miércoles, 4 de julio de 2012

Lejos del Aqueronte. (Soneto Alejandrino)

Las olas palidecen detrás del horizonte,
no es fértil la corriente del mar de los desvelos.
Fundido en tu simiente le doy vida a mis duelos
y sones reverdecen en mi alma de sinsonte.

Mis sueños resplandecen lejos del Aqueronte
retorno a la creciente pasión de antiguos vuelos
rodando al sol naciente contigo y mis anhelos.
Mis trinos ya no mecen la barca de Caronte.

No pesa en mi mirada la plateada moneda
retorno a la caricia que mis huesos ensalma
al puerto en que mi amada junto a mi rumbo rueda.

Tu risa es quien auspicia que reinará la calma
que es nuestra la morada donde crece y se queda
la flor de la delicia que anida en nuestra alma.


6 comentarios:

  1. Kilómetros de amor los que imprime tu palabra.

    La foto de tu perfil me encanta, protagonizas un doble amanecer desde una misma alma: la de la poesía.

    Besos amigo.

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  2. Llevas siempre una moneda para trasladarte de una orilla a otra. Siempre amaneces.
    Y que fuente inagotable la mitología griega, verdad?

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  3. Muchas gracias Chesaudade por tu visita y por tu comentario! Un abrazo compañero! Y si claro, la mitología da para mucho..Saludos

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  4. Gracias a tí Diego por ser un poema en todo sentido. Besos amigo.

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